El nuevo permiso de nacimiento, en vigor desde el 1 de julio, corre el riesgo de provocar ausencias simultáneas de miles de docentes cuando las escuelas vuelvan a abrir en septiembre de 2026.
El plan, anunciado por Emmanuel Macron en enero de 2024 como parte de un plan de "rearme demográfico", concede a los nuevos padres hasta dos meses adicionales de permiso remunerado. La ministra de Salud y Familias, Stéphanie Rist, confirmó el miércoles que los padres de niños nacidos o adoptados desde el 1 de enero pueden utilizar el permiso de forma retroactiva hasta abril de 2027.
Los empleadores deben ser notificados antes del 1 de junio. La próxima semana se publicarán cinco decretos de aplicación para regular la medida, que complementa los permisos de maternidad y paternidad ya existentes.
El Ministerio de Educación, que emplea a más de 800.000 docentes, prevé un efecto acumulativo significativo. Una estimación recogida por Politico sugiere que hasta 15.000 docentes podrían estar ausentes cuando las escuelas vuelvan a abrir, lo que representa un aumento del 25 por ciento en las necesidades de sustitución. Los funcionarios bajo el mando del ministro Édouard Geffray descartaron los planes de un periodo de preaviso de cuatro meses.
"El impacto potencial está bajo análisis", señalaron fuentes del ministerio. La continuidad de los servicios públicos, incluidos el transporte y los hospitales, también podría verse afectada hasta abril de 2027.