La película de 2007 Next, protagonizada por Nicolas Cage, presenta a un mago psíquico cuyas visiones conducen a un giro final desconcertante que socava sus temas de abuso gubernamental. Dirigida por Lee Tamahori, la cinta mezcla romance, acción y precognición en una historia que involucra una bomba nuclear robada. A pesar de sus fallos, sigue siendo una película divertida y digna de discusión para los fans.
Next, estrenada en 2007 y dirigida por Lee Tamahori, sigue a Cris Johnson, interpretado por Nicolas Cage, un mago de Las Vegas que actúa bajo el nombre artístico Frank Cadillac. Cris tiene la capacidad de ver dos minutos en su propio futuro, un poder que usa en su espectáculo y en la vida diaria. La trama entrelaza su búsqueda de una mujer de sus visiones recurrentes, Liz Cooper, interpretada por Jessica Biel, con una crisis de seguridad nacional: una bomba nuclear rusa robada por terroristas. Julianne Moore interpreta a la agente de la NSA Callie Ferris, que busca la ayuda de Cris para localizar la bomba antes de que detone. Mientras Cris persigue a Liz, su relación se desarrolla rápidamente, marcada por dinámicas incómodas y una línea temporal condensada que abarca solo horas. Las escenas destacan la precognición de Cris a través de huidas en casinos y peleas, donde esquiva peligros por los pelos, aunque la ejecución a menudo parece artificiosa. La película está basada en el cuento corto de Philip K. Dick The Golden Man, que originalmente enfatizaba la persecución gubernamental de mutantes. En Next, esto evoluciona hacia preguntas sobre ética, tortura y antiautoritarismo, pero la narrativa flaquea. Una conversación conmovedora revela el trauma infantil de Cris por haber sido estudiado, pero se deshace rápidamente con sus visiones que reinician eventos. El giro final reinicia la historia: después de que la bomba explota en la visión de Cris, la escena regresa a la mañana en su hotel con Liz. Dándose cuenta de que el futuro puede cambiar, Cris se marcha para cooperar con la NSA, confiando en la agente Ferris a pesar de agresiones previas. Esta resolución ignora las tensiones establecidas, dejando la amenaza de la bomba sin resolver y el mensaje confuso. Como señala la reseñista Catie McCarthy, «Next es una de esas películas que hay que ver para creer», elogiando su potencial en medio de una ejecución lamentable. Se une a la ecléctica filmografía de Cage, como The Wicker Man, como una diversión irritantemente entretenida para visionados en grupo y análisis.