El Nottingham Forest derrotó este jueves por 1-0 al Porto, que jugó con diez hombres, en el City Ground, clasificándose para las semifinales de la Europa League con un resultado global de 2-1, donde se enfrentará al Aston Villa. Morgan Gibbs-White marcó el gol de la victoria tras un disparo desviado, después de que Jan Bednarek fuera expulsado al inicio del encuentro. El triunfo estuvo marcado por los emotivos homenajes al centrocampista Elliott Anderson, cuya madre falleció ese mismo día.
El Nottingham Forest recibió al Porto en el partido de vuelta de los cuartos de final de la Europa League, tras el empate 1-1 en la ida en Portugal, donde Martim Fernandes marcó un gol en propia puerta para los visitantes. El encuentro tuvo un peso especial, ya que el Forest no contó con el centrocampista Elliott Anderson tras el fallecimiento de su madre, Helen. Los aficionados en el City Ground corearon el nombre de Anderson durante todo el partido, y Gibbs-White le rindió homenaje al mostrar una camiseta que rezaba "La familia es lo primero, estamos todos contigo" después de anotar su gol. A los ocho minutos, Jan Bednarek fue expulsado tras una revisión del VAR por una entrada peligrosa sobre Chris Wood, quien tuvo que ser sustituido por lesión. Cuatro minutos después, Gibbs-White avanzó con el balón y lanzó un disparo que, tras desviarse en Pablo Rosario, superó a Diogo Costa, dando la ventaja al Forest. El equipo local generó más ocasiones antes del descanso a través de Omari Hutchinson, Murillo y Nicolás Domínguez, mientras que Igor Jesus fue detenido por Costa tras la reanudación. El Porto presionó más en la segunda mitad; William Gomes estrelló un balón en el larguero y Alan Varela hizo lo mismo con un tiro de larga distancia, pero no lograron empatar. Murillo y Callum Hudson-Odoi sufrieron lesiones, lo que genera preocupación de cara al partido de la Premier League contra el Burnley del próximo domingo. El resultado pone fin a los 42 años de espera del Forest por alcanzar una semifinal europea desde la Copa de la UEFA 1983-84, dejando al equipo, que lucha por no descender, a tres victorias de levantar el trofeo y clasificarse para la Champions League.