Caitlin Kalinowski, jefa de robótica de OpenAI, ha dimitido, citando una deliberación insuficiente sobre los límites éticos en el reciente acuerdo de la compañía con el Departamento de Defensa. Expresó preocupaciones sobre vigilancia potencial y armas autónomas en una publicación en X. OpenAI reconoció su salida y reiteró sus compromisos contra la vigilancia doméstica y los sistemas autónomos letales.
Caitlin Kalinowski anunció su dimisión de OpenAI en X, donde se desempeñaba como jefa de robótica desde que se unió a la compañía a finales de 2024 tras trabajar en Meta. En su publicación, criticó la rapidez de la asociación de OpenAI con el Departamento de Defensa, afirmando que «la vigilancia de estadounidenses sin supervisión judicial y la autonomía letal sin autorización humana son líneas que merecían más deliberación de la que recibieron». Además, señaló en una respuesta que «el anuncio se precipitó sin que se definieran los límites», describiéndolo como «una preocupación de gobernanza ante todo».OpenAI confirmó la dimisión en un comunicado, expresando comprensión por las opiniones divergentes sobre el asunto y comprometiéndose a discusiones continuas con las partes interesadas. La compañía enfatizó que no respalda las cuestiones planteadas por Kalinowski. Según el comunicado, «Creemos que nuestro acuerdo con el Pentágono crea un camino viable para usos responsables de la IA en seguridad nacional, al mismo tiempo que deja claras nuestras líneas rojas: no a la vigilancia doméstica y no a las armas autónomas».Esta salida sigue al acuerdo de OpenAI con el Departamento de Defensa, una medida que atrajo escrutinio después de que Anthropic rechazara relajar sus salvaguardas de IA relacionadas con la vigilancia masiva y las armas totalmente autónomas. El consejero delegado de OpenAI, Sam Altman, ha indicado disposición a ajustar el acuerdo para prohibir explícitamente el espionaje a estadounidenses. La salida de Kalinowski representa una reacción notable a las implicaciones éticas de la asociación.”,