Un estudio del Hospital Universitario de Örebro examinó a 53 pacientes que requirieron atención médica tras someterse a procedimientos estéticos que salieron mal.
El número de cirugías estéticas privadas está aumentando y muchas se realizan en el extranjero. El estudio demuestra que estos procedimientos a menudo suponen una carga adicional para el sistema sanitario sueco. Investigadores del Hospital Universitario de Örebro revisaron los casos, que incluyeron operaciones tanto en Suecia como en el extranjero. Sebastian Holm describió la situación como un problema asistencial concreto. El informe destaca cómo la región gestiona las complicaciones y se basa en los datos de los 53 pacientes.