Las autoridades de bienestar infantil de Oregón retiraron a una joven de 15 años del hogar de su madre en julio de 2024, tras determinar que la negativa de la madre a reconocer la identidad transgénero de la adolescente constituía maltrato emocional.
La policía llegó a la puerta de Nicole ese mes y puso a su hija, identificada en los documentos judiciales como Jane Doe, bajo custodia protectora. El Departamento de Servicios Humanos de Oregón emitió posteriormente una notificación en septiembre de 2024 declarando que Nicole había causado un daño mental a su hija al no apoyar su identidad de género y por darle lecciones sobre el tema.