Los abogados de Paramount y una docena de fiscales generales estatales discutieron el viernes sobre la definición de una película de gran éxito durante una audiencia acerca de una demanda antimonopolio contra la propuesta fusión del estudio con Warner Bros. Discovery.
La audiencia tuvo lugar en un tribunal de Oakland ante la jueza Araceli Martínez-Olguín del Distrito Norte de California. Jeffrey Kessler, en representación de Paramount, solicitó a la jueza que levantara una orden de restricción temporal y prometió no cerrar el acuerdo prematuramente si ella se pronunciaba sobre una medida cautelar a principios de septiembre. Citó la película Obsession, realizada por 750,000 dólares y que recaudó cerca de 430 millones, como prueba de que la industria ha cambiado.
James Weingarten, en nombre de los fiscales generales liderados por el fiscal general de California, Rob Bonta, calificó el cronograma propuesto como injusto y afirmó que su objetivo era ayudar a Paramount a evitar una comisión por demora que entraría en vigor el 1 de octubre. Argumentó que solo los cinco estudios más grandes pueden producir y distribuir constantemente superproducciones, y que reducir ese número perjudicaría la competencia.
Kessler también señaló la competencia de plataformas de streaming, incluida Amazon, que se ha comprometido a lanzar 15 películas al año en cines. Weingarten replicó que la película de Fórmula 1 de Apple fue distribuida por Warner Bros. La jueza declaró que emitiría una resolución por escrito antes del 22 de julio, fecha en la que se espera que las autoridades antimonopolio de la UE decidan sobre el acuerdo.