A partir del 1 de mayo, cualquier uso del teléfono mientras se conduce en Charente-Maritime conllevará la suspensión inmediata del permiso de conducir, sustituyendo a la multa de 135 euros y la retirada de tres puntos. Esta medida, en fase de prueba desde febrero, pretende hacer frente a la elevada tasa de mortalidad en las carreteras del departamento y se basa en las competencias del prefecto según el Código de Circulación.
Charente-Maritime es el tercer departamento del suroeste, tras Landes y Lot-et-Garonne, en aplicar esta sanción más severa por el uso del teléfono al volante. Anunciada por el prefecto, la medida entra en vigor el 1 de mayo y tiene como objetivo combatir los comportamientos viales peligrosos.
En la práctica, la policía suspenderá inmediatamente el permiso cuando detecte a un conductor sosteniendo un teléfono. Esto incluye la manipulación del GPS o de la música; dichos ajustes deben realizarse con el vehículo detenido o por parte de un pasajero. La prueba, inicialmente educativa desde febrero, pasa ahora a ser de obligado cumplimiento.
La normativa se basa en el artículo L224-7 del Código de Circulación, que faculta al prefecto para suspender administrativamente los permisos en casos de conducción peligrosa. Normas similares se aplican en Landes, Lot-et-Garonne y Pas-de-Calais.
El trasfondo es la elevada tasa de mortalidad en las carreteras del departamento, lo que ha provocado esta intensificación de las medidas para reforzar la seguridad.