El organismo de arbitraje del fútbol profesional (PGMO) ha admitido que el Manchester United no debió haber validado un gol tras una mano en su victoria por 3-2 sobre el Nottingham Forest en la Premier League este domingo.
El jefe de árbitros, Howard Webb, contactó al Nottingham Forest el lunes para reconocer que el árbitro Michael Salisbury tomó una decisión incorrecta. El oficial del VAR, Matt Donohue, le había aconsejado a Salisbury revisar la jugada, pero el colegiado permitió que el gol subiera al marcador tras determinar que el contacto en el brazo de Bryan Mbeumo fue accidental. El balón golpeó a Mbeumo antes de que un defensor bloqueara su disparo, y el balón suelto le cayó a Matheus Cunha, quien anotó para poner al United 2-0 arriba. Esta fue apenas la decimoséptima vez en siete temporadas de la Premier League que un árbitro rechazó la recomendación del VAR tras una revisión en el campo.