Filipinas registró un superávit en la balanza de pagos de 131 millones de dólares en mayo, poniendo fin a una racha de siete meses de déficit de dólares. Los datos del banco central sugieren una posible relajación de las presiones externas, aunque los analistas piden cautela.
Los datos del Bangko Sentral ng Pilipinas mostraron que las entradas de dólares superaron a las salidas por primera vez desde octubre de 2024. El déficit acumulado de cinco meses se redujo a 7280 millones de dólares, aunque esta cifra ya equivale al 93 por ciento de la proyección anual del banco central. Las reservas internacionales brutas se situaron en 103 990 millones de dólares al cierre de mayo. Este nivel cubre 6,7 meses de importaciones y pagos, y equivale a casi cuatro veces la deuda externa a corto plazo. Carlo Asuncion, de UnionBank, describió el resultado como una mejora táctica más que como un cambio estructural. Robert Dan Roces, de SM Investments, señaló que la liquidez externa permanece intacta, pero persisten dudas a largo plazo en medio de la incertidumbre global.