Bathina Philipson, que tiene dos hijos en el internado de Lundsberg, argumenta que el documental de SVT está motivado por la envidia y la "Jantelagen". Habló con Aftonbladet el 13 de junio de 2026.
Philipson describe la escuela como estructurada y afirma que el personal se pone en contacto con los padres cuando surgen problemas. Reconoce que existe acoso escolar y hace referencia a una sentencia judicial en la que cuatro estudiantes fueron condenados por agresión.
Rechaza la imagen de violencia y racismo generalizados que retrata la serie de SVT Dokument inifrån: Arvtagarna. Según ella, la crítica carece de matices.
Philipson cree que el escrutinio se centra en Lundsberg por tratarse de una escuela de clase alta. Advierte sobre las consecuencias de castigar a los 260 estudiantes y 500 padres.