Los mercados emergentes se enfrentan a riesgos políticos crecientes que están afectando la confianza de los inversores en diversas regiones.
Los mercados emergentes están experimentando un aumento de la inestabilidad política, lo que repercute en las inversiones desde América Latina hasta Europa del Este. Acontecimientos recientes en Colombia, Perú, Bolivia y Turquía han provocado ventas masivas en los mercados a medida que se intensifican los riesgos políticos. Esta agitación pone de relieve las vulnerabilidades subyacentes dentro de esta clase de activos, especialmente cuando las condiciones macroeconómicas están bajo presión.