Una propuesta debatida en artículos de opinión antes del día de la declaración de impuestos permitiría a los contribuyentes indicar qué tipos de programas federales consideran moralmente objetables, manteniendo intacta su responsabilidad fiscal total.
Un cambio sugerido en la forma en que los estadounidenses presentan sus impuestos permitiría a los contribuyentes registrar sus preferencias sobre cómo se utilizan sus impuestos federales, particularmente en categorías política y moralmente polémicas como el gasto en defensa y los servicios de salud reproductiva, sin alterar el monto total que deben pagar. La idea se asemeja a la casilla de verificación de la "Campaña para la Elección Presidencial" que aparece desde hace tiempo en la declaración de impuestos sobre la renta federal, la cual permite a los contribuyentes destinar una pequeña cantidad de los ingresos federales a un fondo específico sin aumentar su factura fiscal ni reducir su reembolso. Bajo esta propuesta, el Congreso seguiría controlando las asignaciones reales y los presupuestos generales. Las elecciones de los contribuyentes funcionarían más como una señal del sentimiento público que como una reasignación vinculante del gasto federal. El concepto no se ajusta a cómo funciona habitualmente el presupuesto federal en la práctica: los ingresos federales suelen fluir hacia cuentas generales y no están asignados por contribuyentes individuales. Cualquier sistema que permitiera a las personas optar por no financiar programas específicos probablemente requeriría ajustes compensatorios en otras partes del presupuesto federal o un mecanismo para evitar una financiación insuficiente. El comentario que analiza la idea sugiere que los ingresos del impuesto de sociedades podrían servir como respaldo ante cualquier déficit a nivel de programa, aunque no se identificó ninguna política promulgada que refleje tal estructura en los registros públicos disponibles.