La piscina reflectante del Lincoln Memorial permanece vacía y cercada más de dos semanas después del 4 de julio, ya que las reparaciones se extienden mucho más allá del calendario original. El proyecto, estimado inicialmente en dos semanas y 2 millones de dólares, ha superado ya los 14 millones de dólares con problemas continuos que incluyen algas y daños.
El presidente Trump anunció la renovación en abril para solucionar las fugas y preparar el lugar para las celebraciones del 4 de julio. El trabajo implicó la aplicación de un nuevo revestimiento azul, pero poco después del rellenado en junio aparecieron floraciones de algas, lo que provocó tratamientos con peróxido de hidrógeno y protestas. Un segundo vaciado ocurrió después del Día de la Independencia para retirar restos de fuegos artificiales. La administración Trump culpó a vándalos de desprender pintura y causar daños, lo que dio lugar a detenciones, incluida la del exolímpico David Hearn. Él se declaró no culpable y su juicio está fijado para finales de septiembre. Un juez federal advirtió recientemente al gobierno que no procediera con las reparaciones antes de la recolección de pruebas. Blogueros e influencers han documentado actualizaciones diarias, impulsando un aumento en las búsquedas en línea y la interacción en redes sociales. Los críticos señalan un contrato sin licitación y cuestionan la gestión del proyecto, mientras que la administración mantiene que el trabajo continúa con el mismo contratista.