Enköpings Hyresbostäder ha decidido demoler un edificio en Kvarteret Hornugglan debido a que los costes de renovación son demasiado elevados. Los 25 inquilinos deberán desalojar sus viviendas antes de finales de noviembre.
El edificio es una estructura plurifamiliar en forma de L de tres plantas que anteriormente albergaba tanto apartamentos como instalaciones para una iglesia y una guardería. Ambas actividades ya han sido trasladadas. Según el director ejecutivo Martin Gepertz, la empresa analizó la posibilidad de renovar el inmueble para convertirlo en nuevas viviendas o en una residencia de ancianos, pero no encontró ninguna solución técnica o económica viable. La inquilina Teresia Nordenborg, que ha vivido en su apartamento durante 13 años, afirma que la noticia fue un duro golpe. Ha recibido una oferta por un apartamento más grande y ve un aspecto positivo en la mejora de pasar de dos a tres habitaciones. Gepertz expresa su comprensión ante la difícil situación que atraviesan los residentes.