Rukiye Alkan podría tener que renunciar al patio que ella misma construyó en Gränby después de que el arrendador, Rikshem, cambiara sus normas. Ella posee los derechos sobre el patio según su contrato de alquiler.
Rukiye Alkan pasaba sus días en el patio tras su diagnóstico de cáncer de mama. Cuidaba sus flores y charlaba con sus vecinos.
El arrendador, Rikshem, ya no aprueba la creación de nuevos patios mientras desarrolla directrices comunes. El administrador de la propiedad, Kristian Rolfsen Sandsborg, señaló que la empresa no puede permitir 300 patios diferentes.
La asociación de inquilinos ha planteado el problema en repetidas ocasiones. La presidenta, Carolina Miranda, pidió una política a largo plazo, mientras que el abogado Johan Perup señaló que la retirada de los patios requiere una base legal y puede ser evaluada por el tribunal de alquileres.