Un vacío legal ha permitido convertir edificios de alquiler en condominios sin que los inquilinos voten. Una de estas conversiones se está llevando a cabo en Södermalm, Estocolmo, en medio de críticas. El gobierno endurecerá las normas a partir del 1 de julio.
Un vacío legal en la ley de vivienda ha permitido la conversión de edificios de alquiler en condominios sin requerir el voto de los inquilinos. El gobierno tiene como objetivo detener estas conversiones que carecen de influencia por parte de los inquilinos, endureciendo las reglas a partir del 1 de julio.
Un edificio en Södermalm, Estocolmo, está pasando por dicha conversión a pesar de la controversia. Bengt Öhman, abogado de la Hyresgästföreningen (Asociación de Inquilinos), advierte: "Los futuros propietarios de condominios pagarán el precio de esta conversión simulada".
El propietario del inmueble rechaza las críticas y defiende el proceso. Los críticos sostienen que los inquilinos pierden influencia, mientras que se espera que el próximo cambio en la normativa prevenga futuros casos.