Los republicanos del Congreso abandonan Washington por un receso de una semana sin aprobar un proyecto de ley para financiar el control de la inmigración durante tres años. El plan se estancó debido a desacuerdos con el presidente Trump respecto a un Fondo contra la Armamentización de casi 2.000 millones de dólares y otras demandas. Los legisladores no regresarán hasta después de la fecha límite del 1 de junio.
Los republicanos tenían como objetivo aprobar 72.000 millones de dólares para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza hasta el final del mandato de Trump mediante la reconciliación presupuestaria. La medida pretendía sacar a las agencias de las batallas políticas tras un cierre previo. Sin embargo, las divisiones internas del partido impidieron una votación antes del receso.