Un equipo de la Universidad Metropolitana de Osaka ha demostrado que el efecto Kondo, un fenómeno cuántico clave, se comporta de manera opuesta según el tamaño del espín. Para espines pequeños suprime el magnetismo, pero para los más grandes promueve el orden magnético. Este hallazgo desafía ideas arraigadas y podría avanzar en materiales cuánticos.
En el ámbito de la física de la materia condensada, las interacciones colectivas entre espines cuánticos pueden llevar a comportamientos inesperados. El efecto Kondo, que describe cómo los espines localizados interactúan con electrones móviles, ha sido central durante mucho tiempo para entender los sistemas cuánticos. Tradicionalmente visto como un supresor del magnetismo, este efecto ahora revela una sorprendente dualidad. Un grupo de investigación dirigido por el profesor asociado Hironori Yamaguchi de la Escuela de Graduados de Ciencia de la Universidad Metropolitana de Osaka diseñó un modelo de collar Kondo utilizando un material híbrido orgánico-inorgánico de radicales orgánicos e iones de níquel. Esta configuración, habilitada por el marco de diseño molecular RaX-D, permitió un control preciso sobre la estructura cristalina y las interacciones magnéticas. Basándose en trabajos previos con sistemas de espín-1/2, el equipo aumentó el espín localizado a 1. Las mediciones termodinámicas indicaron una transición de fase hacia un estado ordenado magnéticamente. El análisis cuántico reveló que el acoplamiento Kondo genera interacciones magnéticas efectivas entre momentos de espín-1, estabilizando el orden de largo alcance. Esto revierte la perspectiva clásica en la que el efecto Kondo forma singletes no magnéticos para espín-1/2, bloqueando los espines en estados de espín total cero. Para espines superiores a 1/2, en cambio, fomenta el magnetismo. El estudio marca la primera confirmación experimental de esta dependencia del tamaño del espín en una plataforma limpia solo de espín. El concepto de collar Kondo se remonta a 1977, propuesto por Sebastian Doniach, pero su realización experimental eludió a los científicos durante décadas debido a complicaciones por el movimiento de electrones y orbitales en materiales reales. «El descubrimiento de un principio cuántico dependiente del tamaño del espín en el efecto Kondo abre un área completamente nueva de investigación en materiales cuánticos», declaró Yamaguchi. «La capacidad de cambiar estados cuánticos entre regímenes no magnético y magnético controlando el tamaño del espín representa una estrategia de diseño poderosa para materiales cuánticos de próxima generación». Tal control podría moldear propiedades como el entrelazamiento y el ruido magnético, allanando el camino para dispositivos cuánticos y tecnologías de computación basados en espín. Los hallazgos aparecen en Communications Materials (2026, volumen 7, número 1).