Investigadores de la Universidad Estatal de Florida han creado un nuevo material cristalino que exhibe comportamientos magnéticos giratorios complejos no presentes en sus compuestos parentales. Al combinar dos materiales estructuralmente incompatibles pero químicamente similares, el equipo indujo espines atómicos para formar texturas similares a skyrmiones. Este avance, detallado en el Journal of the American Chemical Society, podría impulsar el almacenamiento de datos y las tecnologías cuánticas.
Científicos de la Universidad Estatal de Florida desarrollaron un nuevo material cristalino combinando dos compuestos: uno de manganeso, cobalto y germanio, y otro de manganeso, cobalto y arsénico. Estos elementos son adyacentes en la tabla periódica, lo que hace que los compuestos sean químicamente similares pero estructuralmente distintos debido a simetrías cristalinas diferentes. Esta incompatibilidad genera frustración estructural, donde los arreglos atómicos compiten, impidiendo un patrón estable simple. El cristal híbrido resultante muestra espines atómicos organizados en patrones de remolino intrincados y repetitivos conocidos como texturas de espín similares a skyrmiones, en lugar de las alineaciones lineales habituales en imanes convencionales. «Pensamos que tal vez esta frustración estructural se traduciría en frustración magnética», explicó el coautor Michael Shatruk, profesor del Departamento de Química y Bioquímica de FSU. «Si las estructuras están en competencia, quizás eso haga que los espines se tuerzan».