Emmanuel de Geuser, presidente del grupo Ribera que gestiona el hospital de Torrejón, ha enviado un comunicado interno pidiendo a sus empleados mantener la calma ante las informaciones publicadas sobre prácticas para aumentar beneficios. Estas revelaciones incluyen modificaciones en el triaje de urgencias para priorizar pacientes leves y reducir costes. La Comunidad de Madrid investiga posibles irregularidades, aunque no ha encontrado ninguna hasta ahora.
El 5 de diciembre de 2025, Emmanuel de Geuser, presidente del grupo sanitario Ribera, distribuyó un comunicado interno a sus trabajadores reconociendo una “situación mediática sensible” tras las revelaciones de EL PAÍS. En el mensaje, pide “mantener la calma y tomar distancia frente a lo que aparece en los medios de comunicación”, admitiendo que “algunas informaciones publicadas pueden generar inquietud”.
Las informaciones se refieren a planes ordenados por el CEO Pablo Gallart para seleccionar procesos rentables e incrementar listas de espera en el Hospital Universitario de Torrejón de Ardoz, con el objetivo de alcanzar un EBITDA de cuatro o cinco millones de euros. Gallart, quien pidió apartarse de la gestión del hospital pero se mantiene como número dos de Ribera, se reunió con una veintena de mandos. Además, EL PAÍS reveló audios de esa reunión, despidos de cuatro directivos que denunciaron las instrucciones y órdenes de reutilizar material sanitario de un solo uso.
Un documento interno del Sindicato de Enfermería, fechado el 17 de abril de 2025, denuncia modificaciones en el triaje de urgencias: órdenes verbales para reasignar pacientes “amarillos” (graves) a “verdes” (leves) sin justificación médica, priorizando leves para aligerar esperas. “Estas prácticas son inseguras y poco éticas”, afirma el texto, que critica el sistema Manchester alterado por razones organizativas y de costes. Se creó una consulta paralela para leves, mermando la plantilla de urgencias, y una Unidad de Corta Estancia donde se hacinaban pacientes para contarlos como ingresos sin abrir plantas, atrayendo pacientes externos por pagos extras.
El hospital, público pero gestionado privadamente por Ribera, atiende a más de 150.000 personas en el Corredor del Henares. La dirección niega malas prácticas, afirmando que los criterios son clínicos y respaldados por auditorías de la Consejería de Sanidad. Geuser enfatiza la prioridad en los pacientes y la ética profesional, anunciando una información detallada del Consejo de Administración. “Sigamos adelante, juntos”, concluye, con el lema #SaludResponsable.
La Comunidad de Madrid investiga los procesos, sin hallar irregularidades por el momento.