Los miembros judíos del Congreso enfrentan amenazas directas de violencia desde ambos extremos políticos.
Los legisladores informan de un aumento en las comunicaciones antisemitas explícitas. El representante Jerry Nadler recibió una carta que elogiaba a Adolf Hitler junto con un dibujo en el que él aparecía siendo ejecutado por un disparo. El representante Max Miller recibió correos de voz que amenazaban con un nuevo Holocausto y con tiroteos diarios contra funcionarios judíos.