Líderes del Museo Judío de Chile condenaron la proyección de esvásticas sobre los rostros del presidente José Antonio Kast, el presidente argentino Javier Milei y el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu durante una presentación en Lollapalooza. Argumentan que esta acción trivializa el Holocausto y los crímenes nazis.
En una carta al director publicada por La Tercera el 16 de marzo de 2026, Dalia Pollak, presidenta del Museo Judío de Chile, y Beate Wenker, directora de Educación del mismo, expresaron su profunda preocupación por la proyección de esvásticas durante una presentación en Lollapalooza. El símbolo apareció sobre los rostros de figuras políticas como el presidente chileno José Antonio Kast, el presidente argentino Javier Milei y el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, en un contexto de espectáculo o provocación artística, según la carta. Las autoras destacan que 'la esvástica no es un símbolo político cualquiera. Está inseparablemente ligada a una ideología basada en el racismo, el antisemitismo y la persecución sistemática de minorías, y personas consideradas por los nazis como “indeseables”, p.ej. homosexuales'. Recuerdan que bajo este emblema 'fueron asesinados seis millones de judíos durante el Holocausto, 500.000 romaníes y millones de otras personas', y que la Alemania nazi inició el conflicto mundial más letal de la historia. Pollak y Wenker advierten que usar el símbolo en este modo 'genera una comparación que distorsiona la historia y banaliza los crímenes del nazismo', convirtiendo el Holocausto en un 'mero recurso retórico en disputas políticas'. Para el museo, cuya misión es educar contra la discriminación, esta representación es 'especialmente inquietante'. Reconocen la libertad artística como 'un valor esencial en una sociedad democrática', pero enfatizan que 'también implica responsabilidad, especialmente cuando se utilizan símbolos asociados a uno de los crímenes más atroces de la historia'.