El presidente Donald Trump advirtió el martes en Truth Social que 'toda una civilización morirá esta noche' a menos que Irán reabra el estrecho de Ormuz antes de las 8 p.m. hora del este. Decenas de demócratas del Congreso denunciaron la retórica como desquiciada y genocida, exigiendo su destitución del cargo e instando a los militares a rechazar órdenes ilegales. La mayoría de los republicanos permanecieron en silencio o mostraron su apoyo, aunque algunos criticaron el lenguaje utilizado.
El presidente Trump emitió esta dura advertencia el martes por la mañana en medio de una campaña de bombardeos en curso de EE. UU. e Israel contra Irán. La publicación siguió a un mensaje del Domingo de Resurrección en el que amenazaba con destruir puentes y plantas eléctricas iraníes si el estrecho de Ormuz permanecía cerrado. Trump exigió que Irán aceptara las condiciones antes de las 8 p.m. del martes en Washington para detener la campaña, escribiendo: 'Toda una civilización morirá esta noche, para nunca ser recuperada. No quiero que eso suceda, pero probablemente sucederá... ¡Que Dios bendiga al gran pueblo de Irán!'. Los líderes demócratas condenaron rápidamente la declaración. El líder de la minoría de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, calificó a Trump de 'completamente desquiciado' y exigió que el Congreso se reuniera nuevamente para poner fin a la 'imprudente guerra de elección'. El líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, lo describió como 'una persona extremadamente enferma' e instó a los republicanos a votar en contra de la guerra. Más de 100 demócratas, incluidos los representantes Alexandria Ocasio-Cortez, Ted Lieu y Ayanna Pressley, calificaron la declaración como una amenaza de genocidio y crímenes de guerra, advirtiendo a los miembros del servicio que desobedezcan cualquier orden ilegal dirigida contra civiles. Los republicanos se mantuvieron mayoritariamente en silencio, sin que el presidente de la Cámara, Mike Johnson, ni el líder de la mayoría del Senado, John Thune, ofrecieran una respuesta pública. Partidarios como el senador Lindsey Graham elogiaron a Trump por buscar una solución diplomática, mientras que el representante Dan Meuser calificó el momento como 'histórico'. Entre los críticos se incluyó la senadora Lisa Murkowski, quien afirmó que esto socavaba los ideales de EE. UU., y el representante Nathaniel Moran, quien enfatizó la necesidad de proteger a los inocentes. La exrepresentante Marjorie Taylor Greene también pidió la destitución de Trump, calificando sus palabras de 'malvadas y una locura'. Tucker Carlson, otrora aliado de Trump, arremetió contra el presidente calificándolo de 'vil a todos los niveles' por amenazar la infraestructura civil y burlarse del islam, instando a los funcionarios y a las tropas a rechazar las órdenes. Trump desestimó a Carlson como una 'persona con bajo coeficiente intelectual' que 'no tiene idea de lo que está pasando'. Los legisladores se encontraban en receso, pero emitieron declaraciones de forma remota.