El reestreno de The Rocky Horror Show a cargo de la Roundabout Theatre Company se estrenó el jueves por la noche en el Studio 54 de Nueva York, bajo la dirección de Sam Pinkleton y con un reparto que incluye a Luke Evans y Stephanie Hsu. Fans y celebridades se reunieron para celebrar una velada dedicada a los temas de autoexpresión e identidad queer de este clásico de culto. La producción rinde homenaje a la parodia original de ciencia ficción y terror de 1973.
El entusiasmo de la noche de estreno llenó el Studio 54 cuando se levantó el telón para este reestreno. Dirigido por el ganador del premio Tony Sam Pinkleton, el espectáculo cuenta con Luke Evans en el papel del alienígena pansexual Dr. Frank-N-Furter, quien desfila con tacones, medias de red y una tanga mientras interpreta 'Sweet Transvestite'. Evans, nuevo en el uso de tacones, los calificó como un reto que desarrolló nuevos músculos en sus piernas y profundizó su respeto por quienes los usan habitualmente. 'Dios, son héroes para mí', comentó en la alfombra roja. El diseñador de vestuario David I. Reynoso creó looks icónicos, como un conjunto de enfermera dominatrix de vinilo blanco para la escena del laboratorio de Frank, donde se revela a Rocky, interpretado por Josh Rivera. Reynoso destacó la apertura de Evans a elecciones atrevidas que honran la identidad visual de los personajes. Los invitados llegaron vestidos con zahones, corsés y maquillaje, emulando los rituales del espectáculo. Entre los asistentes se encontraban Susan Sarandon, quien interpretó a Janet en la película de 1975, Neil Patrick Harris y Marc Jacobs. Sarandon elogió el mensaje 'Don’t dream it, be it' ('No lo sueñes, sélo'), afirmando que promueve la autenticidad en un espacio seguro. Stephanie Hsu, quien interpreta a Janet, expresó su deseo de 'sacudir las entrañas y el espíritu' de la estrella original con una versión queer y visceral. Miembros del reparto como Juliette Lewis en el papel de Magenta y Harvey Guillén como Eddie y el Dr. Scott compartieron sus conexiones personales. Lewis, quien descubrió el espectáculo a los 11 años, dijo que su música unió a los marginados. Guillén admiró cómo su naturaleza queer sin disculpas ha ayudado a generaciones a sentirse parte de algo. Michaela Jaé Rodriguez, como Columbia, lo calificó como una respuesta radical a la reciente oposición a los derechos de las personas gays y transgénero. Tras las reverencias y un bis de 'The Time Warp', el público se trasladó a una fiesta posterior en el Hard Rock Cafe de Times Square para disfrutar de cócteles temáticos y un bufé.