Los empleados de RTE, gestores de la red eléctrica de Francia, ejercieron su derecho de alerta el 29 de junio ante el aumento de los riesgos para las infraestructuras y el personal durante el calor extremo.
Los representantes del personal de mantenimiento, que integran a unos 4.000 de los 10.000 empleados de RTE, activaron el procedimiento durante una reunión especial del comité social y económico. Francis Casanova, delegado central del sindicato CGT en RTE, informó que dos dispositivos explotaron el 24 de junio, uno de ellos mientras agentes de guardia se encontraban cerca.
Los trabajadores exigen la identificación de todos los dispositivos en riesgo, el establecimiento de un perímetro de seguridad y la sustitución o desconexión de los equipos defectuosos. Estiman en 550 el número de estos dispositivos en toda Francia y explican que el calor genera condensación que afecta el aislamiento eléctrico.
La dirección de RTE reconoció un único incidente que involucró a dos dispositivos de medición en la subestación de Squividan de 225.000 voltios, en Finistère, el 23 de junio. Declara que la infraestructura está dimensionada para soportar fuertes calores y que se aplican medidas preventivas como parte de un plan de inversión de 24.000 millones de euros de aquí a 2040 para la adaptación climática.