Sabrina Carpenter ha presentado su séptimo álbum de estudio, Man's Best Friend, secuela de su exitoso Short n' Sweet que mezcla juegos de palabras ingeniosos con temas explícitos. La provocadora portada del álbum ha encendido debates en línea sobre misoginia y cosificación. Los críticos elogian su sonido más pleno y la exploración de relaciones, sanación e indulgencia.
Sabrina Carpenter, la estrella nacida en Quakertown y antigua figura de Disney Channel que lleva una década lanzando álbumes, presenta Man's Best Friend como su séptimo proyecto. A pesar de una reciente nominación al Grammy a Mejor Artista Nuevo, este álbum construye sobre su evolución desde sus raíces en el pop bubblegum. Su quinto álbum, Emails I Can’t Send, incorporó influencias de pop de dormitorio y americana, destacando su fondo country en temas como “Fast Times” y “Vicious”. Desde entonces, ha colaborado estrechamente con el productor John Ryan y la compositora Amy Allen, uniéndose Jack Antonoff para Short n’ Sweet, que incluyó sencillos Top-5 como “Espresso”, “Please Please Please” y “Taste”.
Man's Best Friend llega en medio de la controversia por su portada, que muestra a Carpenter de rodillas acariciando el muslo interno de un hombre mientras él le sujeta el pelo. Las reacciones en línea han acusado la imagen de misoginia, sexismo y cosificación, aunque el álbum en sí se describe como intelectualmente agudo junto a su tono subido. Temas como “We Almost Broke Up Again Last Night”, “House Tour” y “Sugar Talking” profundizan en la intimidad directa y la complejidad emocional. Letras como “Me dio todo su corazón y yo le di cabeza” y “Solía estar literalmente obsesionado conmigo, de repente soy la chica menos codiciada del país” de “My Man on Willpower” revelan visiones candidas sobre relaciones y dudas sobre uno mismo.
El álbum aborda la sanación en “When Did You Get Hot?” y la indulgencia excesiva en “Go Go Juice”, mientras que “Manchild” incluye pullas como “¿Por qué tan sexy si tan tonto? ¿Y cómo ha sobrevivido tanto tiempo en la Tierra?”. Mezcla géneros, desde country-pop en “Go Go Juice” hasta disco en “Tears” y R&B en “When Did You Get Hot?”. La producción de Antonoff brilla en “My Man on Willpower” y “Goodbye”, incorporando sintetizadores, trompetas y cuerdas. Los reseñistas señalan que supera a Short n’ Sweet en profundidad y equilibrio, destacando en un panorama pop estancado al abrazar el desorden y la versatilidad vocal. El trabajo de Carpenter aquí transforma la frustración en pop atractivo, cuestionando el arousal y el romance sin simplificaciones.