Líderes de la Comunidad para el Desarrollo de África Austral (SADC) examinan el informe de una misión de investigación sobre la crisis política en Madagascar. El presidente Cyril Ramaphosa, que actúa como presidente interino, dirige la cumbre extraordinaria. Las discusiones buscan promover el diálogo en medio de los recientes disturbios en la nación insular.
Varios jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad para el Desarrollo de África Austral se reunieron en una cumbre extraordinaria para considerar los resultados de una misión de investigación enviada a Madagascar. Presidida por el presidente sudafricano Cyril Ramaphosa en su rol de presidente interino de la SADC, la reunión aborda las tensiones crecientes en la isla.
Los disturbios en Madagascar se remontan a protestas generalizadas lideradas por jóvenes contra el presidente Andry Rajoelina, impulsadas principalmente por escaseces crónicas de agua y electricidad. Estas manifestaciones, que se intensificaron en septiembre, culminaron en una toma de poder militar en octubre. Los líderes de la SADC han instado consistentemente a todas las partes a entablar un diálogo para resolver pacíficamente el impasse.
Ramaphosa enfatizó las implicaciones regionales más amplias durante la cumbre del miércoles. Declaró: «Los acontecimientos en Madagascar en septiembre de este año pusieron de relieve la necesidad urgente de acelerar la implementación de nuestros objetivos de desarrollo regional para alcanzar nuestra Visión SADC 2050. Esta visión busca lograr una región cuyos pueblos vivan en paz y armonía y puedan realizar su potencial económico.»
Agregó: «Como todos los pueblos de nuestra región y nuestro continente, el pueblo de Madagascar anhela una paz y un desarrollo duraderos. Tenemos una responsabilidad colectiva para hacer de esto una realidad.»
Esta cumbre representa un esfuerzo clave para fomentar la estabilidad en la región SADC, subrayando los desafíos interconectados de la paz y el progreso económico.