Sudáfrica ha llamado al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a reunirse con urgencia sobre los ataques militares de EE.UU. en Venezuela que llevaron a la captura del presidente Nicolás Maduro. Pretoria ve la acción como una clara violación de la Carta de la ONU, que prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad de un Estado soberano. El gobierno advierte que tales intervenciones generan históricamente inestabilidad.
El 3 de enero de 2026, Sudáfrica emitió un fuerte llamado al Consejo de Seguridad de la ONU, encargado de mantener la paz y seguridad globales, para abordar la crisis en escalada en Venezuela. Esto sigue a un ataque militar estadounidense a gran escala contra la nación sudamericana y su liderazgo, que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro junto con su esposa, quienes fueron posteriormente sacados del país.
El gobierno sudafricano, a través del portavoz Chrispin Phiri del ministro de Relaciones Internacionales, condenó la operación como una 'violación manifiesta' de la Carta de las Naciones Unidas. La Carta exige a los Estados miembros abstenerse de amenazas o uso de la fuerza que infrinjan la integridad territorial o independencia política de cualquier Estado. Phiri enfatizó que no permite la intervención militar externa en los asuntos internos de una nación soberana.
"La historia ha demostrado repetidamente que las invasiones militares contra Estados soberanos solo generan inestabilidad y crisis", declaró Phiri. "Sudáfrica llama al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, mandatado para mantener la paz internacional, a reunirse con urgencia y abordar esta situación."
La postura de Pretoria subraya preocupaciones sobre el derecho internacional y el potencial de turbulencias regionales más amplias, aunque los detalles específicos sobre víctimas o intenciones adicionales de EE.UU. siguen sin aclararse en los informes oficiales.