Sandra Hüller, la estrella nominada al Oscar por 'Anatomy of a Fall', habló sobre su exigente papel en el drama de época 'Rose' de Markus Schleinzer, donde interpreta a una mujer del siglo XVII disfrazada de hombre. La película en blanco y negro, ambientada tras la Guerra de los Treinta Años, se estrena en competición en la Berlinale. Hüller detalló las preparaciones físicas y emocionales para el personaje en una entrevista con The Hollywood Reporter.
Sandra Hüller se prepara para un año destacado en el cine, con papeles en proyectos próximos junto a Tom Cruise en 'Digger' de Alejandro G. Iñárritu y junto a Ryan Gosling en 'Project Hail Mary' de Phil Lord y Christopher Miller. Sin embargo, regresa a sus raíces en el cine de autor europeo con 'Rose', dirigida por el cineasta austriaco Markus Schleinzer, cuyos largometrajes anteriores incluyen 'Michael' (2011) y 'Angelo' (2018). La historia se desarrolla en las secuelas de la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), un conflicto que devastó partes de Alemania, con tasas de mortalidad superiores al 50 por ciento en algunas regiones. Hüller interpreta a Rose, un soldado marcado por cicatrices que ha vivido como hombre y llega a un pueblo para reclamar una granja abandonada, haciéndose pasar por el hijo perdido del propietario. Los aldeanos la aceptan gradualmente, pero ella vive con el temor al descubrimiento, que podría resultar fatal. La narrativa se inspira en casos históricos reales de mujeres que vivieron como hombres en la Alemania y Austria del siglo XVII. En la entrevista, Hüller explicó su atracción por el papel: «Leí el guion y me pareció muy interesante. Me gustó la idea de interpretar a alguien así y la posibilidad de crear una especie de monumento, un testimonio sobre ella. También quería saber si podría llevarlo a cabo». Destacó las diferencias con su experiencia escénica interpretando papeles masculinos, como Hamlet, y señaló las mayores apuestas en el cine debido al disfraz realista y al peligro. La preparación incluyó vestuarios meticulosos de Doris Bartelt, con vendaje torácico, prótesis de pene y acolchado corporal completo, que Hüller describió como «como una armadura». La maquilladora Anette Keiser transformaba su rostro cada día. El movimiento fue clave, con Hüller buscando la calma para evitar clichés: «Se trataba más de calma y reflexión, de que Rose siempre tuviera conciencia de lo que ocurre a su alrededor». El rodaje se realizó en localizaciones del este de Alemania y Austria, con Schleinzer construyendo escenarios auténticos, incluidas casas reales y animales, para inmersión del elenco. A diferencia de 'The Zone of Interest', que usó luz natural, 'Rose' emplea fotografía en blanco y negro e iluminación artificial. La producción abarcó varias estaciones, lo que desafió la continuidad. Hüller reflexionó sobre la vigencia de la película: «Vivimos en una época en que la libertad de las personas que no encajan en un molde determinado está de nuevo masivamente amenazada. Mostrar que hace 300 o 400 años la gente tenía que esconderse así solo para sobrevivir... es una advertencia». Enfatizó sus capas modernas, incluida la conexión auténtica más allá de identidades impuestas.