Cuando un incendio amenazó la granja de Ellinor Tandlund en Pajala, no pudo llamar a los servicios de emergencia al 112 por falta de cobertura móvil. Esto pone de relieve los peligros que enfrentan los residentes rurales en una Suecia de otro modo digitalmente avanzada. La política Tandlund advierte de que la transición digital del país se hace a costa de las zonas remotas.
Ellinor Tandlund, política municipal de los Socialdemócratas en Pajala, relata un terrible incidente cuando las llamas envolvieron la granja de su familia. En pánico, intentó llamar al 112, pero no había cobertura alguna en el lugar. «Grité en pánico – pero el 112 no era alcanzable», escribe en un artículo de debate en Dagens Nyheter.
Suecia está clasificada como uno de los países más digitalizados del mundo, pero según Tandlund, esto implica una distribución injusta. El cambio nacional a nueva tecnología beneficia a las áreas urbanas mientras deja atrás a las regiones rurales. «Vivir en nuestras zonas es directamente mortal», enfatiza, señalando cómo la infraestructura inadecuada pone en peligro vidas y propiedades.
El relato de Tandlund ilumina un debate más amplio sobre las disparidades regionales en Suecia. Mientras las ciudades disfrutan de una conectividad rápida, el campo del norte lucha con servicios básicos como las llamadas de emergencia. Pide acciones para garantizar cobertura en todo el país, de modo que nadie quede desprotegido en las crisis.