Serena Williams ha estado peloteando con regularidad con Jesse Levine, quien fuera compañero de entrenamiento de Roger Federer, en un club privado al norte de Miami. Las sesiones, descritas como informales y orientadas a la familia, han reavivado las especulaciones sobre un posible regreso al tenis. Sin embargo, Williams destacó recientemente sus prioridades familiares en redes sociales.
Jesse Levine, actual director de deportes de raqueta en el exclusivo Shell Bay Club, reveló que Williams se hizo socia tras visitarlo como invitada en enero. Practican una o dos veces por semana durante no más de dos horas, mientras sus hijas toman clases de tenis cerca. "Está golpeando la pelota de forma increíble, aunque no se podría esperar menos", señaló Levine en una entrevista con el periodista Ben Rothenberg. La privacidad del club permite que Williams entrene sin la intromisión del público, seguida de sesiones con el preparador físico del club y actividades familiares como almorzar o tomar clases de golf para los niños. Levine destacó que ella disfruta de las sesiones y muestra una competitividad ocasional durante los juegos desde el fondo de la pista, aunque no hay un régimen formal ni un entrenador involucrado. Williams apareció en la lista de reincorporación de la Agencia Internacional de Integridad del Tenis, lo que la hace elegible a partir del 22 de febrero, pero ha declarado que no tiene planes establecidos mientras se enfoca en su familia. En una reciente publicación de Instagram por Pascua, compartió fotos con su esposo Alexis Ohanian, sus hijos, su madre Oracene Price y su hermana Venus Williams. "No suelo compartir estos momentos, pero ser su madre es mi lugar favorito. Estoy con ellos 363 de los 365 días del año, y no lo cambiaría por nada. Este fin de semana fue todo", escribió. La publicación subraya su cambio de prioridades desde su retiro en 2022.