El gobierno no logró el lunes aprobar su proyecto de ley para ampliar las posibilidades de detener a menores en centros de migración. La oposición solicitó que la propuesta se pospusiera un año.
El Parlamento estaba listo para votar la propuesta sobre normas más estrictas para la supervisión o detención de extranjeros. El Partido de Centro y el Partido Verde presentaron una solicitud de aplazamiento de la sección relativa a los menores, respaldada por los Socialdemócratas y el Partido de Izquierda. Se requería, por tanto, una mayoría de cinco sextos para proceder de inmediato, pero no se alcanzó. El Comité de Constitución examinará ahora si existen motivos para un retraso. El ministro de Migración, Johan Forssell, subrayó que la detención es una herramienta para una inmigración regulada y que los menores rara vez son retenidos. Annika Hirvonen, del Partido Verde, calificó el resultado como una demostración de fuerza de la oposición y de los derechos de la infancia. El gobierno quería que las nuevas normas, con un máximo de seis más seis días para los menores, entraran en vigor el 21 de julio de 2026.