Shein pretende adquirir Everlane en una operación que combina la eficiencia de la moda rápida con la transparencia en el abastecimiento. Los observadores del sector ven este movimiento como una señal de las prioridades cambiantes en la fabricación de prendas de vestir.
La propuesta de transacción surgió este fin de semana y se centra en que Shein obtenga acceso al enfoque establecido de Everlane sobre la visibilidad de la cadena de suministro. Los expertos señalan que Shein opera con un exceso de inventario mínimo al producir más cerca de la demanda real, un modelo que contrasta con los minoristas tradicionales que mantienen grandes existencias sin vender.