Los parlamentarios socialistas han anunciado que no apoyarán el proyecto de ley constitucional para crear un «Estado de Nueva Caledonia dentro del conjunto nacional». Esta postura bloquea la reforma del Gobierno, que pretende implementar el acuerdo de Bougival pese a la oposición del FLNKS. El texto, ya rechazado por los extremos, no puede alcanzar la mayoría cualificada requerida.
El proyecto de ley constitucional, examinado en la comisión de leyes del Senado el 18 de febrero de 2026 y luego en sesión el 24 de febrero, busca constitucionalizar el acuerdo de Bougival de julio de 2025, completado por el acuerdo Elysée-Oudinot de enero de 2026. Según los firmantes socialistas, este texto «en su estado actual está cargado de amenazas y peligros», mientras el territorio afronta una crisis económica y social sin precedentes. nnEn una tribuna publicada en Le Monde el 17 de febrero de 2026, Olivier Faure, primer secretario del Parti socialiste (PS), Boris Vallaud, diputado de Landes y presidente del grupo socialista en la Asamblea Nacional, Arthur Delaporte, diputado de Calvados y portavoz, así como los senadores Patrick Kanner (Nord), Corinne Narassiguin (Seine-Saint-Denis), Rachid Temal (Val-d'Oise) y Viviane Artigalas (Hautes-Pyrénées), explican su rechazo. Destacan que el proyecto invita a la asamblea constituyente a votar «a ciegas», sin visibilidad sobre el contenido de la ley orgánica que lo implementaría. nnEl texto implica un cuarto aplazamiento de las elecciones provinciales, obviando una decisión del Consejo Constitucional de septiembre de 2025. El Parlamento había instado en noviembre de 2025 a buscar un acuerdo consensuado que incluyera al Front de libération nationale kanak et socialiste (FLNKS), pero las discusiones de enero de 2026 cerraron esa puerta. Los socialistas recuerdan que «no hay solución duradera que garantice la paz, la estabilidad y el desarrollo en Nueva Caledonia sin un acuerdo consensuado e inclusivo», pese a la política de silla vacía de la Union calédonienne (UC)-FLNKS. nnSu recorrido parlamentario ya era precario, rechazado en los extremos del hemiciclo. Sin el apoyo socialista, fuerza pivote, la reforma no obtendrá el 60 % requerido en la Asamblea, ni la mayoría de 3/5 en el Congreso de Versalles previsto para el 13 de abril de 2026. Los socialistas invocan el legado descolonizador de Michel Rocard y Lionel Jospin para justificar su deber de perseguir un trabajo estable y apaciguado.