Una empresa estadounidense ha desarrollado plataformas oceánicas autónomas para gestionar las demandas de computación de IA con electricidad generada por las olas. Panthalassa anunció la semana pasada una financiación de 140 millones de dólares para el proyecto.
La firma con sede en Oregón está construyendo estructuras de 85 metros de altura con forma de pelotas de golf sobre soportes. Estas plataformas se autopropulsan hacia aguas internacionales, donde las olas accionan turbinas para alimentar unidades de procesamiento gráfico y enlaces satelitales sin necesidad de conexiones a la red eléctrica ni emisiones.