Un estudiante de 18 años mató a puñaladas a la inspectora María Victoria Reyes e hirió a cuatro personas en el Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama el viernes. Las autoridades suspendieron clases en el establecimiento y anunciaron urgencia a un proyecto de ley para reforzar la seguridad escolar. El presidente del Colegio de Profesores pidió más recursos para educación en medio de la escalada de violencia.
El viernes por la mañana, en el Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama, Región de Antofagasta, el estudiante Hernán Meneses Leal, de 18 años y cuarto medio, atacó con un arma blanca a funcionarios y alumnos. La inspectora María Victoria Reyes, de 59 años, murió en el lugar por la gravedad de sus heridas. Tres estudiantes menores de 15 años y una paradocente resultaron lesionados.
Meneses portaba navajas, spray pimienta, diluyente sintético, una luma y un artefacto similar a una bomba, verificado por el GOPE de Carabineros. Publicó indicios del ataque en redes sociales, y las armas tenían escritos nombres de atacantes escolares extranjeros, según la PDI a cargo de la investigación.
El Juzgado de Garantía de Calama amplió su detención hasta el martes 31 de marzo para pericias técnicas e informes médicos. La Fiscalía lo imputa por homicidio consumado y frustrado.
Las ministras de Educación, María Paz Arzola, y de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, visitaron Calama y anunciaron dar urgencia al proyecto de Ley de Convivencia Escolar, aprobado en verano, para permitir pórticos detectores de metales y apoyo en seguridad. Arzola indicó suspensión de clases con retorno gradual y apoyo psicológico desde el lunes.
"Lo que nos importa es tomar medidas oportunas, rápidas, para que esto no se vuelva a repetir", dijo Steinert.
El presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar, conversó con Arzola y pidió no recortar presupuestos educativos. "En educación no se necesitan menos recursos, se necesitan más recursos", afirmó, abogando por un plan integral con énfasis en educación emocional.
Durante el velorio de Reyes el sábado en el liceo, su hija Carolina Collado Reyes destacó su vocación: "Era una mujer muy buena, de un corazón muy noble". Su hermana Catalina exigió justicia: "Todos esperamos que se haga justicia".