La ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, fue agredida físicamente y retenida durante casi tres horas por estudiantes manifestantes durante la inauguración del año académico en la Universidad Austral de Chile, en Valdivia, el 8 de abril. Los manifestantes bloquearon las salidas, lanzaron objetos, incluyendo una tapa de olla que le provocó heridas en la cabeza y el brazo, y la rociaron con agua. El gobierno presentó una querella criminal por atentado a la autoridad, mientras que la universidad condenó la violencia e inició una investigación interna.
La ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, fue invitada a exponer los lineamientos de su cartera en la inauguración del año académico en el campus Isla Teja de la Universidad Austral de Chile. Alrededor de las 11:30, tras su presentación, estudiantes que protestaban contra los recortes a las becas de posgrado y al financiamiento de la educación superior bajo el gobierno del presidente José Antonio Kast intensificaron sus acciones bloqueando las salidas del Aula Magna cerca de las 12:30, reteniendo a la ministra, a funcionarios de la PDI, autoridades universitarias y a su equipo durante casi tres horas.
Lincolao intentó establecer un diálogo, incluyendo una conversación de 20 minutos con representantes estudiantiles como Daniela Carvajal, de la Facultad de Filosofía y Humanidades, pero las tensiones aumentaron. Los manifestantes ingresaron al auditorio, lanzaron agua y objetos contundentes como una tapa de olla, y posteriormente la empujaron e insultaron mientras intentaba retirarse cerca de las 15:00, causándole lesiones en la cabeza y el brazo.
El rector Egon Montecinos medió en repetidas ocasiones, priorizando el diálogo sobre la intervención policial. La universidad desplegó personal de seguridad y negó haber bloqueado el ingreso de Carabineros a pesar de las solicitudes, afirmando que no se recibieron peticiones formales. Funcionarios de la PDI, encabezados por el prefecto José Miguel Cea, y personal de la Armada facilitaron su evacuación cerca de las 14:45 en un vehículo oficial.
En La Moneda, los subsecretarios Máximo Pavez y Andrés Jouannet monitorearon los hechos. El ministro del Interior, Claudio Alvarado, calificó lo sucedido como "absolutamente inaceptable" y anunció la querella patrocinada por el Ministerio de Seguridad Pública. El presidente Kast condenó el hecho como obra de un "grupo ideologizado" que busca "silenciar e intimidar", se contactó con Lincolao y advirtió sobre las consecuencias. La Fiscalía Regional de Los Ríos encargó la investigación a la BIPE de la PDI. Lincolao instó a revocar los beneficios sociales de los agresores, como la gratuidad universitaria, y vinculó el incidente con el proyecto de ley "Escuelas Protegidas" para endurecer las penas contra la violencia escolar.
El rectorado y el directorio de la universidad, presidido por Marcela Villenas Obreque, condenaron la agresión, ofrecieron disculpas y anunciaron una investigación interna con posibles sanciones de hasta la expulsión, comprometiéndose a colaborar con las autoridades. Entre las reacciones más amplias se incluyeron condenas por parte del Senado, la Superintendencia de Educación Superior, Evelyn Matthei y Daniel Manouchehri (PS). El Ministerio de Ciencias confirmó que Lincolao se encuentra en buen estado de salud y continúa su gira regional.