Investigadores en Suecia han analizado una rara barra plano-convexa descubierta en Särdal, inicialmente considerada de la Edad del Bronce pero ahora confirmada como un artefacto de la Edad del Hierro. La aleación de cobre-zinc-estaño-plomo del objeto coincide con hallazgos similares en Polonia, lo que sugiere extensas redes comerciales en la región báltica. Este descubrimiento resalta el valor de la colaboración científica para reconfigurar las comprensiones de la historia antigua.
En un avance para la arqeometalurgia, se desenterró una barra plano-convexa completa en Särdal, Suecia, marcando el primer hallazgo de este tipo en el país. Inicialmente, expertos de la Universidad de Gotemburgo creyeron que el artefacto databa de la Edad del Bronce debido a su forma y tamaño distintivos. Sin embargo, análisis isotópicos y químicos avanzados revelaron que estaba compuesto por una aleación de cobre-zinc-estaño-plomo, característica de la Edad del Hierro y periodos posteriores.
Las barras plano-convexas, típicamente hechas de aleaciones de cobre o bronce, eran prácticas para transportar metal a través de regiones como el Mediterráneo, Europa continental y la costa atlántica durante las Edades del Bronce y del Hierro. Sin materiales acompañantes que proporcionaran una línea de tiempo clara, el equipo recurrió a métodos científicos para precisar sus orígenes.
Los resultados impulsaron la colaboración con investigadores polacos que estudian artefactos de la Edad del Hierro de la región de Iława Lakeland en el noreste de Polonia. Las composiciones resultaron casi idénticas, fortaleciendo la evidencia de intercambios a larga distancia en la Edad del Hierro pre-romana nórdica. "Gracias al clima colaborativo del mundo de la investigación en arqeometalurgia —nos unimos a un grupo de eruditos polacos que trabajaban con algunos hallazgos de la Edad del Hierro que tienen casi la composición exacta de nuestra barra—, explicó Serena Sabatini, investigadora principal.
Este trabajo subraya cómo objetos aislados pueden iluminar patrones históricos más amplios a través de enfoques interdisciplinarios. Técnicas establecidas, como los análisis de isótopos de plomo y elementos traza —desarrolladas desde la década de 1980— ayudaron a rastrear las fuentes geológicas del metal y proponer un marco contextual. "Lo nuevo en este estudio es que fuimos un paso más allá, y combinando los datos obtenidos con información histórica y arqueológica conocida, logramos proponer un contexto histórico tanto para la única barra plano-convexa de Särdal como para las barras de la zona de Iława Lakeland", señaló Sabatini.
Sabatini enfatizó el rol del trabajo en equipo internacional: "La red de contactos y la colaboración internacional también son importantes para revelar patrones y datos que permanecerían desconocidos al mirar exclusivamente el contexto local. Este trabajo muestra claramente la importancia del trabajo en equipo y el intercambio de datos. ¡Sin la colaboración exitosa con nuestros colegas polacos, nunca habríamos logrado resultados tan notables!"
Los hallazgos aparecen en la Journal of Archaeological Science: Reports (2025, volumen 66, artículo 105312).