Un tribunal israelí ha prorrogado por dos días la detención de un ciudadano sueco con nacionalidad española, arrestado durante la incursión de Israel en la flotilla Global Sumud que se dirigía a Gaza. España exige su liberación inmediata, mientras que Suecia manifiesta su preocupación por el trato recibido.
Tras su detención inicial el jueves durante la operación militar de Israel contra la flotilla Global Sumud —un convoy de más de 50 barcos que intentaba romper el bloqueo de Gaza cerca de Creta—, la custodia del ciudadano sueco de unos 40 años, que también posee la nacionalidad española, fue prorrogada por un tribunal israelí el domingo.
Detenidos junto a un activista brasileño, ambos permanecen en la prisión de Shikma en Ascalón. El tribunal concedió una prórroga de dos días a pesar de la petición de cuatro días por parte de Israel, según informó su abogada, Miriam Azem, del centro legal Adalah.
El detenido brasileño denunció una 'brutalidad extrema' durante el abordaje en el Mediterráneo, alegando que fue arrastrado boca abajo y golpeado hasta perder el conocimiento. Según los informes, el ciudadano sueco fue obligado a permanecer boca abajo durante su traslado a Israel. Israel no ha hecho comentarios al respecto.
España considera la detención 'ilegal' y exige su liberación. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Suecia se toma en serio las denuncias sobre el trato recibido, y la ministra de Asuntos Exteriores, Maria Malmer Stenergard (M), se ha puesto en contacto directamente con su homólogo israelí.