Taylor Swift y Travis Kelce dieron el sí el 3 de julio en el Madison Square Garden en una lujosa ceremonia oficiada por Adam Sandler. Al principio, los invitados rieron pensando que la aparición del comediante era una broma. Shaquille O'Neal bromeó más tarde sobre haber quedado fuera de la lista de invitados.
Los 1,000 invitados al evento, que según se informó costó 30 millones de dólares, estallaron en risas cuando Sandler, de 59 años, tomó el altar tras haberse ordenado legalmente. El asistente Jonathan Thomas recordó en el podcast The Compound and Friends que Sandler habló durante 20 o 30 minutos, mezclando el humor con la sinceridad e incluso cantando.
Thomas compartió el giro que dio Sandler a los votos tradicionales, señalando que les dijo a la pareja que no tendrían que preocuparse por ser ricos o pobres. El comediante también les aconsejó que se besaran a menudo. Tanto Swift como Kelce, de 36 años, escribieron y pronunciaron sus propios votos de 30 minutos que conmovieron hasta las lágrimas a la multitud, incluidos jugadores de fútbol americano de 136 kilos.
Las actuaciones contaron con la participación de Swift cantando junto a Paul McCartney y Stevie Nicks. Shaquille O'Neal, quien no fue invitado a pesar de su conexión con Kelce, bromeó en el Fanatics Fest diciendo: "Gracias, Taylor. Gracias, Travis", mientras deseaba que el matrimonio durara para siempre.