Unas 25.000 personas, según la Policía Nacional, o 70.000 según los organizadores, protestaron este domingo en Palma contra la saturación turística en Mallorca. La manifestación terminó con cargas policiales que dejaron al menos ocho heridos.
La marcha, convocada por la plataforma Menys Turisme, Més Vida y respaldada por decenas de colectivos, recorrió el centro de Palma con lemas como “Mallorca al límit” y “Mallorca no está en venta”. Los participantes denunciaron la gentrificación, el alto precio de la vivienda y la presión sobre los servicios públicos tras el récord de 18,9 millones de visitantes en 2025.
La protesta transcurrió de forma pacífica hasta el final, cuando la Policía Nacional impidió el acceso a la plaza de Ses Voltes y realizó cargas con pelotas de goma y porras en el Parc de la Mar. Fuentes del 061 confirmaron ocho heridos, dos de ellos trasladados a hospital con pronóstico reservado.
El portavoz de la plataforma, Dani Comas, señaló que la isla se colapsará el 12 de agosto y anunció una nueva manifestación el 8 de agosto en Sóller. El diputado Vicenç Vidal pidió la dimisión del delegado del Gobierno en Baleares por considerar desproporcionada la actuación policial.