La Cour de cassation de Francia ha dictaminado que los actos discriminatorios anteriores a la ley de 2016 pueden examinarse en acciones colectivas si sus efectos continúan después. La decisión revoca una sentencia de la corte de apelaciones de París que desestimó una acción colectiva de la CGT contra Safran Aircraft Engines. Podría llevar a más casos de ese tipo sobre discriminación sindical.
El 5 de noviembre, la sala social de la Cour de cassation de Francia emitió una sentencia clave anulando una decisión de la corte de apelaciones de París. El tribunal inferior había rechazado una acción colectiva presentada por la Confédération générale du travail (CGT) contra Safran Aircraft Engines, desestimando hechos de discriminación sindical anteriores a 2016. El alto tribunal consideró que tales hechos deben tenerse en cuenta si continúan teniendo efectos después de que entrara en vigor la ley de 2016 sobre la modernización de la justicia en el siglo XXI.
El caso se remonta a 2017, cuando la Fédération des travailleurs de la métallurgie de la CGT notificó a Safran su intención de iniciar una acción colectiva. El sindicato acusó a la empresa de discriminación estructural contra sus representantes electos, incluyendo progresión profesional limitada, salarios estancados y bloqueo en el avance jerárquico. En 2018, la federación presentó la demanda con el apoyo de la confederación.
La Défenseure des droits presentó observaciones destacando una discriminación «sistémica y colectiva». Esta decisión de la Cour de cassation podría impulsar más acciones colectivas por discriminación laboral, fortaleciendo los remedios colectivos para los empleados afectados.