La secretaria de Turismo, Dita Angara-Mathay, declaró el 29 de junio que los turistas extranjeros que falten al respeto a los locales o violen las leyes enfrentarán todo el peso de la ley filipina. Sus comentarios se produjeron después de que las autoridades de inmigración detuvieran a 10 extranjeros en Siargao por presuntas infracciones.
Angara-Mathay enfatizó que la hospitalidad del país tiene límites. "No me gusta que maltraten a nuestra gente local", dijo. "Somos personas muy acogedoras y hospitalarias. Así que les damos la bienvenida con los brazos abiertos y una sonrisa genuina en el rostro. Los acogemos. Les permitimos entrar en nuestra comunidad. Pero en el momento en que nos insultan o abusan de nuestra hospitalidad, es ahí donde trazamos la línea".
Agregó que las contribuciones económicas no eximen a los visitantes de la responsabilidad legal. "Si rompes algo, si infringes la ley, deberías sentir todo el peso o el beneficio", señaló Angara-Mathay. Sus declaraciones no estaban dirigidas a ninguna nacionalidad en específico.
La Oficina de Inmigración detuvo a los 10 ciudadanos extranjeros, incluidos israelíes, en Siargao ese mismo día. Angara-Mathay señaló que sus comentarios no fueron racistas y que el cumplimiento de la ley se aplica a todos por igual.