El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia directa al presidente colombiano Gustavo Petro, afirmando que podría ser 'el siguiente' en enfrentar consecuencias por su postura frente al narcotráfico y las relaciones bilaterales. Esta declaración se produce en medio de tensiones crecientes entre Washington y Bogotá, exacerbadas por la ofensiva estadounidense contra Nicolás Maduro en Venezuela. Analistas ven en esto una presión política sin precedentes.
Las relaciones entre Estados Unidos y Colombia han alcanzado un punto de máxima tensión tras la advertencia explícita de Donald Trump al presidente Gustavo Petro. En respuesta a una pregunta del periodista Juan Esteban Silva, Trump señaló que, después de Nicolás Maduro, Petro podría ser el siguiente en la mira debido a la producción de drogas en Colombia y su hostilidad hacia EE.UU.
"Colombia está produciendo muchas drogas. Tienen fábricas de cocaína que envían el producto directamente a Estados Unidos. Su presidente ha sido muy hostil hacia nuestro país", afirmó Trump. Agregó: "Más le vale despertar… o será el siguiente. Será el siguiente. Y espero que esté escuchando".
Esta declaración difiere de intervenciones previas sobre el narcotráfico regional, al dirigirse directamente contra el mandatario colombiano. Trump criticó que Petro no percibe la gravedad del narcotráfico y que su gobierno ignora señales que afectan la seguridad estadounidense.
El contexto incluye una operación de alto perfil contra Maduro, con presión diplomática, sanciones y acciones militares en el Caribe contra rutas de drogas. Petro ha cuestionado la política antidrogas de Washington, proponiendo enfoques basados en desarrollo rural, mientras EE.UU. exige resultados más firmes en la reducción de cultivos ilícitos.
En Colombia, la advertencia genera preocupación por impactos en la cooperación militar, inteligencia, ayuda financiera y lucha contra el crimen transnacional. Diplomáticos destacan interrogantes sobre la estabilidad bilateral en un momento de tensiones con Venezuela y presión regional de EE.UU. La frase 'será el siguiente' reconfigura el debate sobre la cooperación entre ambos países, aunque Trump no detalló acciones específicas.