La representante a la Cámara por Arauca, Lina Garrido, criticó duramente al presidente Gustavo Petro en una entrevista con LA NACIÓN, llamándolo mentiroso, traidor, incoherente, hipócrita y cínico, y acusándolo de ser aliado del narcotráfico. Garrido defendió sus comentarios sobre Donald Trump y advirtió sobre amenazas de guerrillas en su contra. Expresó esperanza en un cambio de gobierno en Colombia tras las elecciones de agosto.
En una extensa entrevista publicada por LA NACIÓN el 11 de enero de 2026, la representante Lina Garrido, de Cambio Radical por Arauca, lanzó fuertes acusaciones contra el presidente Gustavo Petro. Garrido lo describió como “mentiroso, traidor, incoherente, hipócrita y cínico”, y lo señaló como aliado del narcotráfico, basándose en declaraciones de figuras como el “Pollo” Carvajal y Armando Benedetti sobre supuestos fondos de narcotráfico en la campaña de Petro.
Garrido aclaró que sus publicaciones sobre Donald Trump no respaldan una invasión estadounidense a Colombia, sino que apoyan relaciones estratégicas con EE.UU. e Israel contra el narcotráfico transnacional. “No en ningún momento hablo de invasión por parte de Estados Unidos o intervención”, afirmó. En cambio, urgió que Petro responda ante autoridades colombianas o estadounidenses por las evidencias.
La congresista reveló amenazas de guerrillas como el ELN tras sus denuncias, incluyendo el desvío de recursos de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo a estructuras del ELN en Arauca. Ha presentado denuncias ante la Fiscalía y la Procuraduría contra ministros por prevaricato y participación política indebida. Considera ilegítima la presidencia de Petro por violaciones a topes de campaña y supuestos 15 mil millones de pesos provenientes del gobierno de Nicolás Maduro.
Garrido espera que Maduro revele complicidades en su juicio en EE.UU., similar a lo que anticipa de Benedetti para salir de la lista Clinton. No encontró aspectos positivos en el gobierno de Petro, al que acusa de traicionar promesas de paz total y mejorar territorios. Representa voces frustradas de colombianos y planea visitar el Huila en febrero para fortalecer la oposición. Su postura refleja tensiones crecientes en la política colombiana ante las elecciones presidenciales.