Marco Trungelliti habló con periodistas en París sobre su decisión de abandonar Argentina hace una década. El tenista de 36 años recibió amenazas de muerte tras denunciar un intento de soborno para amañar partidos en 2015.
El jugador argentino, ahora residente en Andorra, describió las represalias que enfrentó tras colaborar con la Unidad de Integridad del Tenis. Afirmó que la investigación expuso una red organizada, pero no logró proteger su identidad como denunciante. Trungelliti añadió que las instituciones no brindaron ningún apoyo, dejando a él y a su familia vulnerables ante las amenazas que le obligaron a trasladarse primero a España y luego de forma permanente a Andorra.