Los estadounidenses desechan aproximadamente 18,2 millones de colchones al año, de los cuales solo el 19 por ciento se recicla y el resto se envía a vertederos o incineradoras.
Estados Unidos tira cerca de 50 000 colchones cada día. Las empresas de reciclaje pueden recuperar entre el 80 y el 95 por ciento de los materiales, incluidos acero, espuma, fibra y madera, para crear nuevos productos; sin embargo, la mayoría de las camas terminan enterradas o quemadas.