Los hogares estadounidenses siguen generando cantidades sustanciales de residuos de vidrio que, en su mayoría, no se reciclan debido a problemas económicos y sistémicos en los métodos de recolección actuales.
El hogar estadounidense promedio utiliza alrededor de 150 libras de envases de vidrio cada año, sin embargo, más de dos tercios de este material nunca se recicla para convertirse en botellas nuevas. Según la EPA, EE. UU. ha mantenido una tasa de reciclaje de envases de vidrio de alrededor del 31 por ciento durante la última década, muy por debajo de la tasa de recolección del 80,8 por ciento que alcanzó la Unión Europea en 2023. Esta disparidad surge de diferencias en la infraestructura y las políticas, más que solo del comportamiento del consumidor.