Mientras la energía renovable aborda cerca del 55% de las emisiones de gases de efecto invernadero, la economía circular se ocupa del 45% restante procedente de la producción y uso de materiales. Este enfoque sustituye el modelo lineal de extraer-fabricar-desechar por estrategias para eliminar residuos desde el diseño, extender la vida de los productos y restaurar sistemas naturales. Los informes sugieren que podría reducir las emisiones en miles de millones de toneladas anuales en sectores clave.
Las discusiones globales sobre el clima suelen enfatizar el cambio de los combustibles fósiles a renovables como la solar y eólica, que abordan aproximadamente el 55% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Sin embargo, el otro 45% proviene de la producción y consumo de materiales como acero, hormigón, alimentos y ropa, según análisis de organizaciones como la Ellen MacArthur Foundation. nnLa economía circular contrarresta esto alejándose del modelo lineal de extracción de recursos, fabricación de productos, uso breve y descarte. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente señala que la extracción y procesamiento de materiales representan la mitad de las emisiones globales y más del 90% de la pérdida de biodiversidad y el estrés hídrico. En cambio, los principios circulares se centran en eliminar residuos y contaminación desde el diseño, mantener los materiales en uso en su mayor valor y regenerar sistemas naturales. nnLas emisiones de la producción de materiales aumentaron un 120% de 1995 a 2015, alcanzando 11.000 millones de toneladas de CO₂ equivalente y representando el 23% del total global, según un estudio de Nature Geoscience. La construcción y la fabricación de vehículos y equipos contribuyen cada una con dos quintos de esta huella. Las estrategias circulares en sectores como cemento, acero, aluminio, plásticos y alimentos podrían reducir 9.300 millones de toneladas anuales para 2050, equivalente a las emisiones actuales del transporte global, estima la Ellen MacArthur Foundation. nnEn Europa, el Centro Común de Investigación proyecta reducciones anuales de 189 a 231 millones de toneladas en la industria pesada mediante una mejor gestión de materiales, con el acero liderando con 64 a 81 millones de toneladas. Duplicar el uso circular de materiales de la UE podría reducir las emisiones de extracción y procesamiento en un 61%, según la Agencia Europea de Medio Ambiente. En EE.UU., los ahorros potenciales en el entorno construido alcanzan de 295 a 538 millones de toneladas, junto con un valor económico de 575.000 a 1,1 billones de dólares. nnCuatro vías impulsan estos beneficios: usar menos material desde el principio, extender la vida de los productos mediante reparación y compartición, mejorar el reciclaje —que ahorra hasta el 95% de energía para el aluminio— y regenerar sistemas como suelos a través de la agricultura regenerativa. El sector alimentario, responsable de un tercio de las emisiones, podría ver una reducción del 49% para 2050, mientras que reducir el desperdicio de alimentos, equivalente al 8% del total, ayudaría aún más. A nivel global, los cambios circulares podrían generar 4,5 billones de dólares en crecimiento para 2030, según el Foro Económico Mundial y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.